Mateo 23:37
"¡Jerusalem, Jerusalem, que matas a los profetas, y apedreas a los que son enviados a ti! ¡cuántas veces quise juntar tus hijos, como la gallina junta sus pollos debajo de las alas, y no quisiste!"
El texto NO dice:
- No dice que la voluntad de Dios sea siempre frustrada por la voluntad humana
- No dice que la voluntad humana sea completamente independiente de la soberanía divina
- No explica la mecánica de cómo coexisten la voluntad divina y la humana
El texto SÍ dice:
ANÁLISIS COMPLETO
1 Texto bíblico
Translit: Hierousalēm Hierousalēm hē apokteinousa tous prophētas kai lithobolousa tous apestalmenous pros autēn, posakis ēthelēsa episynagagein ta tekna sou, hon tropon ornis episynagei ta nossia autēs hypo tas pterygas, kai ouk ēthelēsate.
2 Uso común
3 El problema
Capa 1
El versículo se extrae del contexto de juicio de Mateo 23 y del lamento de Jesús sobre Jerusalén para convertirse en una declaración teológica abstracta sobre la voluntad divina y humana. Esto simplifica la riqueza del pasaje como expresión de dolor y frustración divina.
Capa 2
Dentro de los sistemas teológicos (calvinismo y arminianismo), este versículo se utiliza como 'texto de prueba' para afirmar una posición sobre la voluntad divina y humana, a menudo forzando una interpretación que resuelve la tensión inherente del texto en lugar de reconocerla. Ambos sistemas deben hacer inferencias teológicas adicionales para encajar el texto en su marco.
Capa 3
Pastoralmente, el uso de este versículo puede llevar a explicaciones simplistas del sufrimiento o la incredulidad, atribuyendo la resistencia humana a una falla de la voluntad divina o la soberanía divina a una negación de la responsabilidad humana, sin la sensibilidad necesaria para el misterio de la interacción entre Dios y el hombre.
4 Contexto literario
5 Análisis lingüístico
Jerusalén.
La repetición del nombre 'Jerusalén, Jerusalén' es una figura retórica que denota profunda emoción, lamento y urgencia. No es una simple dirección, sino un grito de dolor y una apelación directa a la ciudad que representa al pueblo de Israel.
¡Cuántas veces!.
Este adverbio enfatiza la frecuencia y persistencia del deseo de Jesús. No fue un intento aislado, sino una serie de esfuerzos repetidos a lo largo del tiempo, lo que subraya la paciencia y el anhelo divino.
Yo quise, yo deseé, yo tuve la voluntad de.
El verbo 'querer' o 'desear' (θέλω, thelō) en aoristo activo indicativo expresa un deseo o una voluntad definida y real de Jesús en el pasado. Es una expresión de su deseo genuino de reunir a Jerusalén, no una mera disposición pasiva. La forma aoristo indica una acción puntual o un deseo completo en el pasado.
No quisisteis, no estuvisteis dispuestos.
Esta frase es el contrapunto directo a 'ἠθέλησα'. La negación 'οὐκ' (ouk) es enfática y el verbo en aoristo activo indicativo subraya la decisión y acción de la voluntad humana de rechazar el deseo divino. El texto presenta una clara oposición entre la voluntad de Jesús y la voluntad de Jerusalén, sin intentar armonizarlas o subordinar una a la otra en este versículo.
6 Contexto histórico
7 Perspectivas interpretativas
Patrística
Los Padres de la Iglesia, al abordar este pasaje, generalmente enfatizaron la genuina voluntad de Dios para la salvación y la responsabilidad de la voluntad humana en el rechazo. Orígenes (184-253), en sus fragmentos sobre Mateo conservados en la *Cadena de Mateo* y en el *Comentario sobre Mateo* (PG 13), reflexiona sobre la libertad de la voluntad humana como causa del rechazo, subrayando que Dios convoca pero no coacciona. Crisóstomo (347-407), en su *Homilía 72 sobre Mateo* (PG 58, cols. 669-676) —que en algunas ediciones aparece numerada de modo diferente—, comenta la frase 'no quisisteis' destacando que Cristo no alega incapacidad sino que deja la responsabilidad sobre Jerusalén: la culpa recae enteramente en la voluntad humana que rechazó el llamado divino. Agustín (354-430), aunque no dedica un tratado específico a este versículo en *Sobre la Gracia y el Libre Albedrío*, sí aborda el problema de la voluntad divina y la voluntad humana en obras como *Enchiridion* cap. 97 (PL 40, col. 276) y en *De correptione et gratia* (PL 44), donde reconoce la voluntad salvífica manifestada en el lamento de Jesús pero la integra en su doctrina de la predestinación, distinguiendo entre la voluntad antecedente de Dios que desea la salvación de todos y la voluntad eficaz que mueve interiormente a los predestinados. Así, incluso entre los Padres, la tensión entre la voluntad divina universal y la libertad humana fue un punto central de reflexión, aunque no en los términos exactos de los debates escolásticos posteriores.
Reformada
La tradición reformada, siguiendo a Calvino, interpreta 'quise' como la 'voluntad de precepto' o 'voluntad revelada' de Dios, que expresa su deseo moral y benevolente de que todos se arrepientan y sean salvos (1 Timoteo 2:4). Sin embargo, esta voluntad no es necesariamente su 'voluntad decretiva' o 'eficaz', que es la que infaliblemente se cumple. Así, el lamento de Jesús es genuino y expresa su compasión, pero no implica que su voluntad soberana haya sido frustrada, ya que su propósito eterno de salvar a los elegidos se cumplirá. La referencia a 'tus hijos' se puede entender como una referencia a los habitantes de Jerusalén en general, no a cada individuo de manera eficaz.
Presión interpretativa: El texto que presenta tensión interpretativa dentro del sistema reformado es cómo reconciliar la genuina y repetida expresión de deseo de Jesús ('cuántas veces quise') con la doctrina de la soberanía inquebrantable de la voluntad decretiva de Dios. Si la voluntad de Dios es siempre eficaz, ¿cómo puede Jesús lamentar un deseo no cumplido sin que parezca que su voluntad fue frustrada o que su deseo no era verdaderamente por la salvación de aquellos que perecieron? El sistema requiere una distinción cuidadosa entre tipos de voluntad divina que el texto mismo no articula explícitamente.
Arminiana
La tradición arminiana interpreta este versículo como una clara evidencia de la voluntad antecedente de Dios (su deseo de que todos sean salvos) y de la libertad y responsabilidad de la voluntad humana para aceptar o rechazar esa oferta. El 'quise' de Jesús es un deseo sincero y universal de reunir a Jerusalén, y el 'no quisiste' es la expresión de la capacidad humana de resistir y frustrar ese deseo divino. Este texto es fundamental para la afirmación de que la gracia de Dios es resistible y que la salvación depende, en última instancia, de la respuesta libre del individuo a la invitación divina.
Presión interpretativa: El texto que presenta tensión interpretativa dentro del sistema arminiano es cómo mantener la soberanía y el propósito divino inquebrantable de Dios cuando su voluntad expresada ('quise') es frustrada por la voluntad humana ('no quisiste'). Si la voluntad de Dios puede ser consistentemente resistida, ¿cómo se asegura el cumplimiento de sus planes y propósitos eternos, especialmente en relación con la salvación y la historia redentora? El sistema debe explicar cómo la soberanía de Dios opera sin anular la libertad humana, sin que el propósito divino quede subordinado a la decisión humana, lo cual el texto tampoco establece.
Contemporánea
Estudiosos contemporáneos como N.T. Wright enfatizan el contexto narrativo y el lamento de Jesús como una expresión de su identidad como el Mesías de Israel que viene a cumplir el propósito de Dios, pero es rechazado. El pasaje subraya la tragedia de la historia de Israel y la compasión de Jesús. D.A. Carson, desde una perspectiva más reformada, destaca la distinción entre la voluntad de Dios en el sentido de su deseo expresado y su voluntad soberana y eficaz, enfatizando que el lamento es real y no disminuye la soberanía divina. Otros, como Ben Witherington III, desde una perspectiva más arminiana, ven en este pasaje una clara afirmación de la libertad humana para rechazar la oferta divina, en línea con la responsabilidad moral.
8 Conclusión exegética
NO DICE: Array
Mateo 23:37 es un lamento profundamente emotivo de Jesús que revela su genuino y repetido deseo de reunir y proteger a Jerusalén, expresado con la tierna imagen de una gallina. Sin embargo, el texto afirma con igual claridad que este deseo fue activamente rechazado por la voluntad de la ciudad ('y no quisiste'). El versículo establece una tensión explícita entre la voluntad divina y la voluntad humana, mostrando que el deseo de Dios puede ser resistido. No resuelve cómo esta resistencia se relaciona con la soberanía última de Dios, sino que presenta la realidad de la compasión divina frente a la obstinación humana.
La mecánica teológica de cómo coexisten la voluntad genuina y expresada de Dios con la capacidad humana de resistir, y cómo esto se relaciona con la soberanía divina y el propósito eterno, es un debate legítimo y central entre las tradiciones calvinista y arminiana. El texto afirma ambas realidades — el deseo divino y la resistencia humana — sin ofrecer una explicación sistemática de su interacción. Este sitio no resuelve ese debate porque el texto tampoco lo resuelve.
9 Cómo predicarlo bien
Segundo — Honra la tensión. No intentes resolver la tensión entre la voluntad de Jesús ('quise') y la voluntad de Jerusalén ('no quisiste') de una manera que el texto no hace. Predica ambas verdades con fidelidad, reconociendo el misterio. Es un lugar donde la Escritura nos invita a la humildad teológica.
Tercero — Enfatiza la responsabilidad humana. El 'no quisiste' de Jerusalén es una declaración clara de su culpabilidad. Este versículo nos llama a la rendición y al arrepentimiento, recordándonos que la resistencia a la invitación de Dios tiene consecuencias graves.
Cuarto — Resalta la compasión divina. El deseo de Jesús de 'juntar como la gallina a sus pollos' es una imagen poderosa de protección, cuidado y amor. Predica la persistencia del amor de Dios, incluso frente al rechazo.
Quinto — Contextualiza el juicio. Este lamento precede un juicio inminente. Ayuda a tu audiencia a entender que el rechazo persistente de la gracia de Dios lleva a consecuencias, no porque Dios sea arbitrario, sino porque honra la elección humana.
10 Errores documentados
Usar el versículo para afirmar que la voluntad de Dios es siempre ineficaz si el hombre no coopera
Origen: Teología arminiana simplificada | Capa 2Usar el versículo para negar la genuinidad del deseo de Dios de salvar a todos
Origen: Teología calvinista simplificada | Capa 2Separar el lamento de Jesús de su contexto de juicio y la historia de Israel
Origen: Predicación popular, estudio bíblico superficial | Capa 1Reducir el 'quise' de Jesús a una mera disposición pasiva sin un deseo real
Origen: Algunas interpretaciones calvinistas extremas | Capa 2Ignorar la responsabilidad de Jerusalén por su rechazo
Origen: Cualquier interpretación que anule la agencia moral humana | Capa 1Usar el versículo para explicar el sufrimiento personal como un 'no quisiste' de Dios
Origen: Pastoral popular sin discernimiento | Capa 3
SI VAS A PREDICAR ESTE TEXTO
- Predica el lamento y la compasión de Jesús, no solo la doctrina.
- No intentes resolver la tensión entre la voluntad divina y humana que el texto presenta.
- Enfatiza tanto el deseo genuino de Dios como la responsabilidad humana en el rechazo.
- Contextualiza este versículo dentro del juicio de Jerusalén y la historia de Israel.
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